domingo, 22 de junio de 2014

Querida Elisabet

Querida Elisabet:

            Tu nombre y apellidos están en mi  memoria pero,  por  más que intento acordarme, no pongo cara a estos recuerdos. Han pasado veinte años y muchos acontecimientos se han borrado de mi mente.
            No te puedes imaginar la ilusión que supone  para mí, que me recuerdes con tanto cariño.

            Me dices en tu preciosa carta que, en parte,  me debes tu amor por los libros y el conocimiento.
            Seguro que tú llevabas ese don desde que tus padres te engendraron, sólo hacía falta poner algunas “piedrecitas” por el camino  para que las fueras recogiendo. Y eso has hecho.
            Que recompensa tan grande me devuelves,  no sabía que podría influir hasta ese punto.

            “La sonrisa la sigo llevando puesta” y  he adoptado el slogan: “Levantarse con la sonrisa puesta, no cuesta”,  para seguir  manteniéndola, día a día.
            Las palabras que escribes me emocionan hasta el punto de hacer brotar en mis ojos lágrimas de alegría.
            Que me permitas ser tu amiga, eso me llega a lo más hondo de mi corazón, me provoca sensaciones y sentimientos muy agradables y placenteros.

            Después de 34 años de profesión, intentando transmitir, desde la más tierna infancia, el amor a los libros y la lectura, es la primera vez que me ocurre esto; con tu carta me siento  que está pagado con creces, el esfuerzo que me supone trabajar en la biblioteca.
Tus halagos  me dan fuerzas para continuar la tarea y mantenerme en la convicción de que estoy en el buen camino.

            Intuyo por tu misiva que te has convertido en una persona  muy especial y con gran sensibilidad, que para ti, las emociones y los sentimientos forman parte importante de la vida. 
            Aprovecha todo lo bueno que vayas encontrando en tu ciclo vital, eso te hará más “bella” aún si cabe.
            Sonríe, la sonrisa abre puertas, ahuyenta  lo negativo, provoca  empatía,…
             No dejes de escribirme, me encanta poder cartearme con una amiga que se encuentra tan lejos en la distancia física  y  tan cerca emocionalmente.


Un fuertísimo abrazo reconfortante,

sábado, 15 de marzo de 2014

Modelos primaverales

Hoy se ha instalado la primavera en mi corazón
Corazones diminutos pululan en mi alma
Motitas de aire fresco se han colado y  me renuevan por dentro y por fuera.





sábado, 1 de marzo de 2014

Cumplimos dos años

El 29 de febrero de 2012 di los primeros pasos en este blog.
Tengo algunos proyectos en mente para hacer.
Me pondré pronto manos a la obra.
Solo necesito un durito de sol y seguir contando con vuestro apoyo.
Mientras tanto, os dejo mi último trabajo.
Es un regalo para mi amiga embarazada.

domingo, 9 de febrero de 2014

Retomamos la costumbre

Sigue el invierno instalado en mi corazón.
El sol no aparece en mi ventana.
No calienta mi alma desganada.
Ahora sí, se ha dejado ver por un instante.
Negros nubarrones acechan de nuevo.
Necesito el calor reconfortante del astro rey.
A pesar de todo:
Retomamos la costumbre de coser palabras.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Y llegó el otoño

Hoy, definitivamente, se ha instalado el otoño.
El fin de semana ha estado pasado por agua y ya iba siendo hora de poner al día el blog.
Os dejo los últimos trabajos del sábado y domingo.
Es un encargo que me ha hecho una amiga, quiere hacer un regalo y enmarcar un babero poniendo el nombre del bebé y una flor de loto.
He pedido ayuda a Yolanda Falagán para que finalice el trabajo.




domingo, 21 de julio de 2013

Una nueva forma de animar a la lectura desde la cuna

Estos baberos los he confeccionado para bebés lectores que van a las Bibliotecas y/o acompañan a sus hermanos, hermanas, padres,  madres,...


domingo, 14 de julio de 2013

Pañuelo boda

Pañuelo de vainica en hilo de oro.
El apresto y la plancha no es mi fuerte y se me ha deformado un poquito el cuadrado.
No he puesto el nombre de la pareja, así si lo quieren usar para otro cometido puede servir.
Está hecho con cariño, para que la madrina haga con él, lo que crea conveniente.

He aquí la labor: